viernes, 23 de febrero de 2007

92 años después




Hola de nuevo. Ayer estuve charlando con un amigo , Walter, que murió hace ya muchos años. La verdad es que me trató muy bien cuando llegué aquí. Y ahora las circunstancias han hecho que nos llevemos mejor que nunca. Y es que estos días también ha salido en la Tierra su historia publicada. Los periódicos contaban que, en Reino Unido, una mujer acaba de recibir una carta con una foto que fue mandada hace 92 años. Cuando Walter escribió la carta estaba luchando en la Primera Guerra Mundial y escribía a su novia, Amy Hicks, contando que estaba muy bien y que esperara su vuelta.
Pero la carta no llegó y la mujer, a pesar de todo lo que le amaba, se casó de nuevo y tuvo más hijos (además de la que tenía con Walter). Cuando volvió de luchar en la guerra y se enteró de la noticia Walter decidió suicidarse. Sin embargo, 92 años después la carta ha llegado a su destino y ha sido la nieta de Walter quien la ha recibido.
No sé, creo que el destino a veces juega malas pasadas. O quizá son sólo casualidades. ¿Qué hubiera pasado si la carta hubiera llegado a tiempo? ¿vosotros que pensáis?

miércoles, 21 de febrero de 2007

¿Hay alguien ahi?

Hola. No sé si estas palabras estarán llegando a la Tierra, espero que sí. Lo cierto es que ya me he cansado de estar en el cielo y comunicarme sólo con muertos. Porque vale, sí, yo soy un muerto, pero echo tanto de menos aquello...
Empezaré por contaros mi historia. No sé si recordaréis que hace pocos días apareció en los diarios una noticia sorprendente. Un agente de seguros estadounidense, Bill Lacovara, que quería pasar un día relajado, pescando, se encontró con una gran sorpresa. En el mar, no muy lejos de la orilla de la playa, se topó con una bolsa que tenía 300 cartas que iban dirigidas a Dios. Las cartas pertenecían a un cura que ya había fallecido, así que seguramente alguien las tiró cuando se cansó de ellas. Entre las cartas estaba la de una adolescente que le pedía perdón a Dios por haber abortado. Había otra de un preso que le aseguraba que era inocente y que necesitaba volver con su familia y otra de un hombre que le imploraba ganar la lotería.
Una de aquellas cartas era mía. Yo le pedía conocerle, porque estaba tan harto de estar solo... Y mira tú por donde, que me concedió el deseo. Pero ahora tengo tantas ganas de volver...
¿Sabéis? Yo soy periodista, bueno era. Durante mi vida estuve siempre preocupado por publicar las noticias políticas y económicas relevantes. Y ahora me doy cuenta de que todo aquello no importa y de que las cosas importantes de verdad las echamos de nuestro camino con desdén. Pero esto se ha acabado. A través de este blog intentaré contaros lo que de verdad fue importante en mi vida y lo que puede serlo para las vuestras. A ver si así despertáis. Porque aquí, en el cielo, la mayoría se ha dado cuenta tarde, como yo...
Bueno, ya es hora de despedirme, que en el cielo no ven nada bien esto de que nos comuniquemos por Internet. Por cierto, al pescador ese llamado Bill, si me estás leyendo, no te olvides de que leer correspondencia ajena es delito. Sin más, hasta la próxima. Y no os olvidéis de lo que verdaderamente os dejará huella al final de vuestro camino...
Os lo dice un entendido

Posdata: no os creáis que es la primera vez que mi alma creativa llega hasta vosotros. De hecho, antes de llegar al cielo, fui uno de los actores principales del siguiente vídeo conocido por todos (soy justo el que sale a la derecha)
http://www.youtube.com/watch?v=QNNCNde31uM